Miedo
Para algunos es lo que nos mantiene vivos, la única razón por la que seguimos respirando: La gente se suicidaría si no fuese porque teme dañar a su familia; serían imprudentes si no les asustase hacerse daño; no harían grandes cosas si no les espantase caer en el olvido. Para otros no tiene sentido. No es -dicen- parte de nuestro instinto de supervivencia: es un monstruo que todo lo aniquila: sueños, energía, esperanzas, autoestima, confianza, -la vida-. Hay quien lo siente duda, o incierta liberación. Sin embargo, yo lo entiendo como enemigo íntimo, compañero incansable que nunca -nunca- me abandona, especialmente cuando no puedo valerme por mí misma. Me espera en cada esquina, ardiendo bajo mi piel, escondiéndose y aflorando a...